COACHING ¿Para qué?

¿Qué es eso del COACHING?

El COACHING es un proceso de acompañamiento individualizado aplicable a una persona, a un grupo de personas o a una organización y pretende obtener lo mejor de sí mismas, creando y definiendo sus objetivos y estableciendo las estrategias para alcanzarlos. En el proceso de coaching se eleva la conciencia desde la situación actual a una situación de destino deseada, asumiendo el compromiso y la responsabilidad de ese cambio y definiendo planes de acción cuyo desarrollo acaba conduciendo a la consecución de aquellos objetivos.


Este proceso exige buscar posibilidades, ampliar opciones, mejorar la autoestima desde la reflexión y el autoconocimiento y modificar creencias, reforzando y potenciando las habilidades propias desde su descubrimiento, mediante un trabajo retador y la ejecución de una serie de tareas que se realizan bajo las instrucciones, supervisión y seguimiento del coach. El coaching conduce al éxito, a la autonomía personal, del grupo o de la organización y a la autorrealización.

Esto es magnífico, parece que la esencia del coaching se basa en ayudar a los demás, aunque yo quiero confesar que también estoy aquí para ayudarme a mí mismo; cuando en un proceso de coaching te ayudo a descubrir tu esencia del Ser, estoy cambiando mi ser, cuando eso incide en tu forma de Hacer, estoy modificando la mía, y cuando por consiguiente cambias tu forma de Tener, estoy transformando la mía.

Bendito proceso éste que para que yo te ayude a que tú consigas andar el camino del cambio, antes lo he tenido yo que andar, para que yo te acompañe a alinear tus objetivos con tus valores declarados, antes yo me he tenido que conectar con mis valores esenciales, en definitiva, cuando te ayudo a moverte, yo me estoy moviendo y además, como este proceso acaba cuando adquieres el éxito y la autonomía necesaria para enfrentarte tú solo a las situaciones que te inquietan, yo me estoy haciendo autónomo, estoy consiguiendo éxito y lo mejor, me he instalado en el camino del aprendizaje y de la mejora continua.

Por todo ello, estoy convencido que en este proceso yo gano tanto o más que tú, me merece la pena y agradezco la posibilidad de estar en él, ya que estoy manejando opciones, calibrando posibilidades y ganando oportunidades de desarrollo.

Hay un proverbio hebreo que dice que “El que da no debe volver a acordarse; pero el que recibe nunca debe olvidar”, por eso lo que quiero es practicar el AGRADECIMIENTO por puro egoismo, porque agradecer es liberador y genera oxitocina que provoca alegría y confianza entre las personas y dopamina que genera motivación y posibilita la consecución de los objetivos y serotonina que provoca un estado placentero general; por eso hoy me comprometo con los procesos de coaching y no tanto por el valor que pueda aportar, como por lo que estoy seguro que voy a recibir.

Así que MUCHAS GRACIAS.   

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