5 CONSEJOS PARA EVITAR EL ESTRÉS Y DISFRUTAR DE TU TRABAJO

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Imagen de Tumisu en Pixabay

El verano pasado mi hijo decidió hacer un gran cambio en su vida. Empezó a aprovechar su tiempo, a trabajar su mentalidad y, en general, a crecer personalmente.

El otro día me estuvo hablando de los cambios que hizo en su vida, las rutinas que adoptó y la actitud que tuvo que desarrollar. Empezó por lo más simple, cambiando aspectos básicos y enfrentándose a objetivos sencillos, como empezar a trabajar 2 horas al día, aunque estuviese en plenas vacaciones.

Gracias a esta charla, hoy te hablaré de 5 aspectos que mi hijo tuvo muy en cuenta en su cambio y que pueden mejorar tu actitud mediante rasgos como la paz mental, la tranquilidad o la autoestima.

Divide y vencerás

Imagina llevar a cabo actividades tan triviales como ver la tele con un montón de papeles en medio, tapando la mitad de la pantalla, y con la otra mitad llena de polvo.

Seguramente te provocaría un estrés enorme y no podrías disfrutar de ello.

Pues lo mismo ocurre si trabajas en un ambiente en el que reina el desorden y la anarquía total. Llegar a tu espacio y que todo esté por medio supone que ya empieces lastrado física y psicológicamente.

Por ello, el primer consejo es que lleves una limpieza y un orden constantes de tu lugar de trabajo. Puedes empezar dedicando un día a llevar a cabo esta tarea a fondo y, a partir de ese momento, guardar un rato al final de cada semana para repasar que se quede todo en su sitio.

Este hábito semanal tan sencillo favorecerá que tengas tiempos más prolongados de concentración gracias a no poder despistarte con cualquier detalle, además de la satisfacción que supone el orden en sí mismo.

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Imagen de Lukas Bieri en Pixabay

La mejor manera para mantenerte siempre activo/a

Creo que no voy a sorprender a nadie con este segundo consejo, pero es de esas cosas que nunca dejarán de ser correctas, a pesar de que se repitan mil veces: hacer ejercicio tiene un impacto muy positivo en nuestra vida.

Lo mejor es que influye en más ámbitos de los que te esperas. No solo estamos hablando de cambio y de bienestar físicos. También favorece al descanso, a la felicidad, a la autoestima e incluso a la capacidad de concentración.

Los beneficios del deporte no son un secreto, y de hecho puedes informarte fácilmente haciendo una búsqueda rápida en Google.

La cuestión es que basta con hacer 15 o 20 minutos diarios de ejercicio. Puedes hacerlos por la mañana, justo al levantarte.

O, si lo prefieres, siempre puedes apuntarte a un gimnasio e ir por las tardes, tras terminar la jornada laboral, unos 3 días por semana.

Me atrevería a decir que el progreso estético acaba siendo lo de menos. De hecho, mi hijo no para de comentar que no se enganchó al deporte hasta que, en lugar de centrarse en ese progreso físico, comenzó a disfrutar del propio ejercicio.

La proporción correcta entre actividad y descanso y cómo alcanzarla

El tercer consejo también tiene que ver con lo físico y lo personal, y va muy de la mano con el anterior: el descanso. Entre la sobrecarga de tareas, el estrés y la tecnología, hemos relegado las horas de sueño a un papel secundario.

Lo que no se tiene en cuenta es que precisamente la falta de horas de sueño alimenta ese estrés y disminuye la concentración y la productividad.

Como ya he dicho, el deporte favorece el descanso, por lo que el primer consejo que puedo darte para dormir mejor es precisamente ejercitarte físicamente.

Otro consejo muy extendido es dejar de lado los dispositivos electrónicos un rato antes de irte a la cama. Haz hincapié especialmente en aquellos que ofrezcan más estímulos, como el teléfono móvil con sus redes sociales. Estos son los que más estrés provocan.

En general, deberías intentar dormir alrededor de 7 horas por la noche, y una siesta de 20 minutos después del almuerzo.

Haz que el orden no sea solo físico

Hace una semana te hablé de algunos hábitos positivos para una mayor productividad y eficiencia en tu trabajo. De hecho, parte de estos hábitos también fueron adoptados por mi hijo, según me contó.

Uno de ellos es la planificación y programación de la jornada, tanto en el ámbito personal como profesional.

Y es que, con solo 5 minutos diarios de planificación, te quitas de encima un gran peso. Solo con esa toma de decisiones al principio del día, no tendrás que improvisar qué hacer al finalizar cada tarea, sino que tu siguiente paso estará previamente programado.

En el enlace del primer párrafo del apartado te hablo con más profundidad de este y otros aspectos.

Recuerda quién es la persona más importante de tu vida

Para terminar, te dejo un consejo tan obvio como obviado: Gustarse a uno/a mismo/a. De hecho, en este caso todos los consejos anteriores tienen algo que ver.

El deporte y el descanso te hacen ver bien físicamente, tener un horario te hace sentirte productivo/a y trabajar en un lugar ordenado y limpio te ayudan a sentirte más profesional.

Otra opción para gustarte a ti mismo/a es la ropa. Cómo vistes influye en tu ánimo y motivación. En ocasiones descuidamos este aspecto con la premisa de que no influye directamente en nuestro rendimiento pero… ¿y si te digo que verte bien influye casi o más que otros rasgos como el propio dominio de tu trabajo?

Ten en cuenta que, en todo lo que haces, estás adoptando un rol social, y siempre es más fácil meterte en ese papel si te ves como tal. ¡Incluso puedes optar por romper con ese estereotipo! ¿Por qué crees que la ropa se vende tan bien? Las personas necesitamos definir nuestra personalidad para gustarnos.

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Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

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Muchas gracias por leerme. ¡Un saludo!

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