4 CONSEJOS PARA MEJORAR EL APRENDIZAJE EN CUALQUIER HABILIDAD

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¿Crees que existe algún método infalible para lograr aprender constantemente en cualquier ámbito o campo de trabajo?

En mi opinión, no existe un modelo perfecto. Sin embargo, sí creo que existen una serie de directrices básicas que puedes seguir y que, sin duda, te darán ese crecimiento que persigues.

La semana pasada te hablé sobre los distintos enfoques que puedes adoptar para enfrentar tu crecimiento. Hoy, te traigo 4 consejos para potenciar tu aprendizaje, desarrollar cualquier habilidad y crecer en el ámbito que quieras.

Conoce a tu mayor aliada: la Metacognición

La metacognición es la habilidad de un ser racional para reflexionar sobre su propio pensamiento. Por ejemplo, cuando aprendes, tratas de seleccionar aquellas estrategias que te funcionan bien y te gustan, por encima de las que no son provechosas. En esos momentos estás utilizando un pensamiento metacognitivo.

Este aspecto es crucial para la evolución y el crecimiento tanto individual como colectivo. Si entrenas la capacidad de evaluar y seleccionar qué procedimientos te funcionan mejor, serás capaz de mejorar tu capacidad de aprender.

De hecho, una de las utilidades de la metacognición es la valoración personal. Sin ella, habría que depender siempre de las emociones para juzgarse a uno mismo. Y, como sabes, esto puede jugar malas pasadas.

Además, la metacognición también se usa en dos actividades esenciales para cualquiera: la organización y la planificación. Por ello, identificarás esta habilidad en los siguientes consejos. ¡Ya verás que está en todo lo que haces!

Fragmenta el aprendizaje

Scott Young, en su método Ultralearning, propuso un consejo que resulta muy llamativo: fragmentar el aprendizaje para hacer crecer el nivel global en un ámbito mediante la potenciación de pequeñas habilidades. Para ello, te recomiendo seguir el siguiente proceso:

En primer lugar, divide el ámbito en el que quieres crecer en los distintos aspectos que lo componen. Por ejemplo, si fueras profesor de un idioma, podrías fragmentar tu aprendizaje en: métodos de enseñanza, estrategias de clase, conocimiento psicopedagógico y aprendizaje del propio idioma.

Después, lo que debes hacer es reflexionar sobre tu nivel en cada aspecto. Existen ámbitos, como el que te he puesto en el ejemplo, que son ambiguos y difíciles de valorar de forma concreta. Por ello, en este punto basta con tirar de análisis para detectar puntos fuertes y débiles… ¿cómo se llamaba este tipo de reflexión?

Por último, aborda aquellos aspectos en los que tengas menos nivel, es decir, donde te sientas más limitado/a. Si tienes un gran nivel en el idioma pero no sabes cómo enseñarlo, quizá deberías enfatizar en aprender métodos y estrategias.

A partir de aquí, es suficiente con trabajar de manera cíclica. Una vez que ya hayas aprendido lo suficiente, verás que lo que era tu punto débil ahora es el fuerte. Este es el momento de volver a realizar el análisis, y detectar la nueva habilidad que debes potenciar.

De esta forma, te permites aumentar ese nivel general mediante el crecimiento en cada aspecto concreto. Todo es más sencillo cuando transformas lo complejo en simple.

Planifica a medio plazo

Como extensión del consejo anterior, te recomiendo llevar a cabo una planificación de tu aprendizaje a medio plazo. Este medio plazo corresponderá con el tiempo que uses en la habilidad que has elegido como débil. Por ello, cuando cambies de habilidad, vuelve a planificar.

Lo suyo es que te muevas en plazos de 1 a 3 meses, dependiendo de lo que te urja ese aprendizaje. Así, te das tiempo a integrar el conocimiento y los procesos, pero tampoco pierdes toda tu vida en ello.

Una cuestión importante: aunque te enfoques en tu aspecto más débil, nunca se debe olvidar el resto. Por ello, busca la manera de que siempre puedas repasar y poner en práctica todo lo que ya sabes. Si tienes trabajo, esto es sencillo, porque lo practicarás de manera natural.

Planificar es importante porque te ayuda a tener una guía y a no depender de la improvisación. Además, te recomiendo un plan a medio plazo en lugar de a largo plazo porque así puedes realizar cambios acordes a tus necesidades y a tu progreso (gracias a la metacognición).

Invierte tiempo y dinero

¿Existe mejor inversión de tiempo y de dinero que el aprendizaje? Yo digo que no, porque tanto en el presente como de cara al futuro, es una actividad que aporta inmensos beneficios, y no solo económicos.

Cuando aprendes, tu bienestar aumenta, ya que generas satisfacción al verte creciendo. Esto tiene un gran impacto en tu vida personal y profesional. De esta manera, mejoras no solo tus habilidades, sino tu estado anímico y tu motivación para la vida en general.

Por ello, no me cansaré de decirlo. Si hay algo en lo que vale la pena emplear tu tiempo y tus recursos es en desarrollarte personalmente.

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Si te interesa profundizar y generar un crecimiento a largo plazo en tu ámbito personal y profesional, no dudes en contactar contigo para que te ayude. Puedes hacerlo en los comentarios de este post o aquí.

Llegados a este punto, solo me queda agradecerte tu atención. ¡Hablamos la semana que viene!

¡Coméntame qué te parece!