CÓMO DORMIR MEJOR Y LEVANTARTE CON MAYOR MOTIVACIÓN

Tu estado emocional y tu motivación varían a lo largo de la noche, permitiéndote mejorar o empeorar tu ánimo en función de la calidad del sueño. Sin embargo, está claro que los pensamientos y los sentimientos que tienes al dormirte influyen en cómo te levantas al día siguiente.

Parece que el hecho de dormir plácidamente se ha convertido en un verdadero desafío. Cada persona está sujeta a diversas variables fisiológicas que determinan la calidad del sueño y la variación emocional durante el mismo. Aun así, siempre hay algo que podemos controlar: lo que pensamos. Antes de dormir, esto no es una excepción.

Por ello, hoy me gustaría hablarte sobre cómo modelar tu cognición, enfocando la atención hacia pensamientos agradables y motivantes que te ayuden a mejorar tu sueño y despertarte al máximo al día siguiente. ¡Vamos a ello!

DIRIGE TU ATENCIÓN CORRECTAMENTE

Uno de los consejos más extendidos es el de centrarse en esos aspectos de tu vida que tanto disfrutas, que te permitan tener pensamientos agradables y positivos. Es cierto que esto favorece la segregación de serotonina y otros neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo y el sueño pero, ¿hasta qué punto te ayudan a enfocarte en lo que tienes que hacer el día siguiente?

A lo que me refiero es que, si solo piensas en tus actividades de ocio, cuando te despiertes vas a recibir un gran golpe de realidad. Debes modelar tu cognición para que considere tanto las responsabilidades como el ocio, asignando a cada aspecto su lugar. Lo que te recomiendo es que dirijas tu atención hacia las responsabilidades.

Pero, ¡CUIDADO!

Esto puede ser un arma de doble filo si no la usas bien. Si, cuando piensas en tus labores, te enfocas en la obligación, la dureza o el lado aburrido, es difícil que duermas como te gustaría. Sin embargo, estoy seguro de que hay rasgos de tu trabajo que disfrutas realmente. ¿Qué te motiva? ¿Qué te hace sentir bien?

Puede ser ese sentimiento de satisfacción cuando has logrado un éxito de cualquier tipo, o incluso esa motivación que te provoca llevar a cabo la tarea en sí misma. Puedes pensar en la reacción positiva del cliente al apreciar lo que has hecho por él, o quizá en lo productivo que te sientes cuando completas cada pequeña tarea. Todo vale.

Y, por si fuera poco, las ventajas de esta meditación antes de dormir no quedan ahí. ¿Qué mejor manera hay de enamorarte y comprometerte con tu trabajo que apreciar lo que te aporta y lo que aporta a los demás cada noche?

REFLEXIONA, PERO NO TE LASTRES

En la otra cara de la moneda, no todos los días son buenos y permiten una reflexión optimista. Una mala jornada puede ocasionar una gran desmotivación, estrés y otros obstáculos para el sueño. Es más, esto causa todo lo contrario a lo que te aportaba el consejo anterior: odio hacia las labores.

¿Crees que hay alguna manera de darle la vuelta a la tortilla? ¿Se pueden considerar los aspectos negativos de un día de forma que te enriquezcan para el siguiente?

En mi opinión, la respuesta es un rotundo SÍ.

De hecho, la clave está en el camino que elijas para interpretar los hechos. Muchas personas suelen pensar demasiado en lo mal que han actuado o, peor aún, en lo que habría pasado si las circunstancias hubieran sido distintas. Pues bien, si te ocurre esto, quiero decirte algo MUY IMPORTANTE:

No puedes controlar ni lo que hiciste en el pasado ni las circunstancias externas a ti

Sin embargo, sí puedes aprender de cada hecho, sea positivo o negativo. Y, gracias a ello, puedes actuar correctamente la próxima vez que te enfrentes a una situación similar.

Por ejemplo, puede ocurrirte que has discutido con tu pareja y que, en un momento dado, has perdido las formas y has contestado de una manera inadecuada. Esa situación ya es inalterable. Pero, por el contrario, puedes mejorar tu comportamiento en las siguientes ocasiones en las que haya una discusión. De ahí la famosa expresión de que solo hay que retroceder para coger carrerilla.

Si miras al pasado, que sea para aprender.

Imagen de Pexels en Pixabay

¿Qué te ha parecido? Te animo a poner en práctica estos consejos y contarme qué tal te ha ido. Además, puedes añadir cualquier otra idea en los comentarios, ya sea relacionada con los pensamientos antes de dormir o con cualquier otro consejo para mejorar la calidad del sueño.

¡Hablamos la semana que viene!

¡Coméntame qué te parece!